11 marzo, 2007 | 14:49
Frivolité

El sábado noche, mientras la mitad de España se recuperaba de las manifestaciones populares y del fútbol, la empresa de joyas Bulgari dio una fiesta en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga para agasajar a las estrellas con un poco de glamour después del premio honorífico a Carmen Maura.
Entre los desnudos luminosos del artista Julian Opie (foto) la jet-set marbellí pudo codearse con Oscar Jaenada, el cast de 'Los Hombres de Paco' y José Manuel Parada, entre otros. Una big-band hispano-cubana se alternaba con los ritmos chachi-cools del DJ mientras las estrellas comentaban los últimos cotilleos del mundillo del cine y los periodistas nos abalanzábamos con estilo al catering.
Un catering que fue lo mejor de la noche. Y no porque fuera Moët & Chandon, que después del cuarto vaso te da igual que sea Freixenet o del Lidl, sino por el espectáculo que dieron.
A camino entre la performance y Peter Sellers los camareros/modelos esparcieron litros de Champagne por el suelo del CAC. Falta de equilibrio, falta de fuerzas, postmodernidad radical… ¿quién sabe? Durante todo el sarao las bandejas con copas y botellas de espumoso se precipitaban al suelo de una en una, de dos en dos, de tres en tres, en una cacofonía que ya le hubiera gustado a John Cage. El batallón de limpieza, compuesto por tres diminutas damas ataviadas con monos azules y mochos, se abalanzaban sobre el líquido y los cristales rotos ante la histeria controlada del jefe de sala. Los invitados, lejos… que no se les manche el Versace.
La postmodernidad, ¡qué gran invento!


Que maravilla!!! El “Neo-Accionismo Vienes Malagueño” ya no derrama sangre en sus rituales, sacrifica copas de Moët.
Si!! Si que fue un gran invento, eso de lo Posmoderno.
Publicado por: Sam | 12/03/2007 13:32:24
Seguiré la pista a los del catering que seguramente harán otra perfomance en la gala de clausura.
Publicado por: Jordi | 12/03/2007 14:29:40