Burke desaparecerá para desesperación de Cristina mientras Meredith rechaza el AMOR incondicional de Derek (confirmado: es tonta)
Anatomía de Grey. Último capítulo de la tercera temporada. Advertencia: es el mejor sin duda alguna de todos los que ha habido hasta ahora. Si sois seguidores de la serie no deberías seguir leyendo. Avisados estáis…
Meredith, que ya es un poco lela de por sí, se queda en Babia después de que su padre, que la abofetea en público, le acuse de “haber dejado morir” (no haber podido curar) a su mujer. Eso, junto con que Derek le deja caer que o se toma en serio su relación y se abre más a él o terminará ligando con otras mujeres (flirtea con una chica guapísima en bar de Joe), provocan el pasotismo-depresión de Grey, la cual no contesta ni una sola pregunta en el examen final de internos. Pero gracias a la intervención de Richard, director del hospital, Meredith se pone las pilas y aprueba. También logran el éxito Izzie, Christina y Alex. No así O’Malley, que se sigue torturando por el polvazo que echó con Izzie y porque en el fondo sabe que está enamoradísimo de ella y no de su mujer, la doctora Torres. Por cierto, a la doctora Torres la hacen jefa de internos frente a la “nazi” Miranda, que se queda chafada por ello.
Y llega el momento de la gran boda, que es el mismo día del examen de internos. Para ese ‘su gran día’ la genial y siempre pragmática Cristina acepta rebajarse hasta límites insospechados para complacer a Preston Burke, su prometido. Momento genial de partirse la caja: la madre de Preston coge por banda a Cristina y la depila las cejas enteras (tipo ‘Jakass’), un gesto que parece ser una costumbre iniciática de “las Burke” o algo así. Y es que la madre casi le ha puesto el careto de una geisha. Cambio de tercio: Preston espera en el altar y tras un cuarto de hora de espera, ya que Cristina se ha puesto nerviosa porque se le ha borrado de la mano los “votos” que va a decir en la boda, Preston decide ir a ver qué pasa. Ve a Cristina con dudas y éste le dice que no quiere que Cristina se case por complacerle a él, si no porque ella quiere, y que si no es así, que es lo que es, es mejor que no se casen. No hay más que hablar. No hay boda. Pero ¡ay¡ pobre Cristina, porque después de que Meredith anuncie a los invitados que no va a haber boda, la cual había señalado Meredith como una metáfora de su relación con Derek, y tras cruzar su mirada con Derek, que es el padrino, acompaña a Cristina a casa. Y cuando llegan no están las cosas de Preston. Se ha largado… llorera histérica de Cristina. Si tenéis un mínimo de sentimiento o sois ‘personas humanas’ (jajajaja) se os saltarán las lágrimas.
‘Marica gate’: así resuelven los guionistas y productores de la serie la expulsión del rodaje del actor que interpreta a Preston Burke, que hay que recordar que llamó marica en forma despectiva al actor que hace de George O’Malley.
Sigamos: Si bien O’Malley no quiere reconocer que está enamoradísimo de Izzie (se decide a seguir con su mujer Torres porque “es lo correcto”, y ya están intentando tener un hijo), Izzie se lo dice abiertamente. Le explica que aunque le dijo que no estaba enamorada de él para quitarle presión, la realidad es sólo piensa en él, pero que hará un esfuerzo para hacer ser su amiga. Que prefiere eso a que se vaya a otro hospital.
Se resolverá también en este capítulo el tema de la sucesión del director Richard. Se irán mostrando en forma de flashbacks las charlas de cada uno de los candidatos con Richard. Primero Richard le dirá que no al guapísimo geiperman follador Dr. Mark Sloan, pero le agradece que gracias a su llegada, los demás candidatos se hayan puesto las pilas. Después de dirá que nones a la ginecóloga Addison Shepherd, pues ser directora representa para ella la excusa perfecta para seguir adelante tras sus fracasos amorosos y su imposible maternidad (le confirmaron que no puede tener hijos) y que por eso no será directora, pues serlo debería ser un fin en sí mismo, no una excusa resolutiva a sus problemas. Evidentemente también le negará el puesto a Burke, si bien ”era el candidato que el quería que ganase”, por sus dudas cuando ocultó sus problemas en el brazo tras el disparo. Descartados todos, pues sí, le dará el puesto al apuesto noble Derek (pero qué bueno está)… le preguntarán por ello y dirá “a mí no me lo han dado”. Solución: Richard se lo ofrecerá pero lo rechazará diciendo que el que mejor puede dirigir el cotarro es el propio Richard, y le dice que no se jubile. Se da a entender que el bueno de Derek rechaza el puesto para poder tener una buena relación sentimental con Meredith, quien cual mema, ya sabéis que le rechazará.
A ver, más… La esposa de Richard, que está separada de él desde hace unos meses, se queda embarazada de su nuevo novio a pesar de tener 52 años. Va al hospital pero sin que Richard se entera. Al final se entera porque la ve entrar en el baño y cuando entra para hablar con ella se la encuentra desmayada. Adisson entonces confiesa lo del embarazo de su esposa. Él, que está enamorado de ella, no le importa y sigue a su lado. Se da a entender que volverán a estar juntos. La mujer pierde el hijo.
Respecto a la relación de Alex con la paciente amnésica, ésta se le declara a pesar de que recupera la memoria y su marido viene a por ella: ésta le dice que es un buen hombre, pero que si Alex se lo pide se quedará con él. Alex, en realidad mucho más duro y censurador con sus propios sentimientos que la mismísima Cristina, le dice que vuelva con su marido. Porque decide que quiere estar con Adisson, a la cual rechazó. Para su desgracia, cuando va a hablar con Adisson para pedirle perdón y por haberla tratado mal, le dice que lo suyo no sería verdadero, y que se de cuenta de que a la que realmente ama es a la paciente amnésica. ¡Hostia! Sale corriendo al hospital a por ella… y esta ya se ha ido.
Final: O’Malley está recogiendo las cosas de su taquilla mientras llega la nueva promoción de internos. Se da a entender que O’Malley no quiere repetir el período de interino. Será entonces cuando le dirija la palabra una monísima interina, que es la misma que flirteo con Derek en el bar de Joe. Cuando se despide da su apellido: es la hermanastra de meredith, esa que estaba estudiando medicina.
Sí, casi todas las relaciones terminan como el rosario de la Aurora y todo queda muy abierto para la siguiente temporada. Hasta entonces pues.