Con considerable retraso, llega a nuestra cartelera el nuevo encuentro entre Claude Chabrol e Isabelle Huppert. Se llama ‘Borrachera de poder’ y toca un tema de candente actualidad: la corrupción. Magnífica película con una Huppert de quitar el hipo y con un guión de esos que te recuerdan a la actualidad nacional / pantojil.
Jeanne (Isabelle Huppert) es una fría, eficiente e implacable juez de instrucción en París. Está casada con Phillippe (Robin Renucci), un médico poco satisfecho con su vida profesional y con su matrimonio. A la pareja se les incrusta en casa Felix (Thomas Chabrol), el sobrino de Phillippe.
Jeanne investiga un caso de corrupción en una empresa semi-pública e imputa por tráfico de influencias y malversación de fondos al director, Humeau (François Berleand), un viejete con problemas psicosomáticos que por culpa de su amante está metido hasta el cuello en una trama en la que él es sólo la punta del iceberg.
En la investigación, Jeanne empieza a destapar más y más casos de irregularidades en la empresa. Cada día es más poderosa, sale en los medios, los empresarios la temen e, incluso, el gobierno empieza a preocuparse. Después de que una noche Jeanne tuviera un accidente, el gobierno le pone guardaespaldas que la siguen a todas partes, salón de casa incluído.
En lo personal, su vida no va muy bien. Obsesionada por la causa de la justicia y por el creciente poder que va adquiriendo, su matrimonio se desmorona. Después de varias llamadas de atención por parte de su marido, éste le canta las cuarenta y le da un ultimátum. Jeanne prefiere dedicarse a su investigación y deja a Phillippe en casa solo y descompuesto.
Ante esta situación, Jeanne se concentra totalmente en su trabajo y después de implicar en su causa a otro director de empresa, Sibaud (Patrick Cruel), en el gobierno y en las altas esferas financieras empiezan a mosquearse en serio. El jefe de Jeanne le pide cortésmente que deje las investigaciones y que se coja unas vacaciones.
La misma noche de su ‘despido’ del caso, el marido de Jeanne se tira por el balcón de su casa y queda mal herido. En el hospital, Jeanne se encuentra con Humeau, el que encarceló en primer lugar. Humeau se ha quedado solo y padece una depresión. A la salida del hospital Phillippe se interesa por lo que Jeanne va a hacer con su vida. ¿Seguir con su ritmo imparable de trabajo o cambiar? Ella decide cambiar. ‘Que les den’, dice.

