Es curioso que la imagen que se tiene de toda la nueva
generación de autores que ha renovado la BD francesa en los últimos años.
Generalmente, se suele identificar a estos autores con un tipo de historieta
intimista, de corte autobiográfico, muy en la línea de uno de los grandes
inspiradores de ese movimiento, Edmond Baudoin. Sin embargo, a poco que se
estudie la obra de autores como Sfar, Trondheim, Larcenet, Peeters o Blain lo
que encontramos es, paradójicamente, una reivindicación de los géneros clásicos,
con una aproximación renovadora y sin prejuicios. Una perspectiva diferente que
ha supuesto un soplo de aire fresco necesario y obligado tras una época en la
que la historieta francobelga se ha adocenado en una interpretación
repetitivamente claustrofóbica de los géneros. Hoy es imposible entender la
historieta francesa sin estos autores y la influencia de obras decisivas como
La Mazmorra, Lapinot, Isaac el pirata, etc.
Dentro de esta línea de renovación se puede encuadrar
perfectamente el primer volumen de Capuchino, de Florence Dupré La Tour, justa seleccionada
para los “Esenciales” de Angouleme este año. La autora parte de la mitología artúrica
para sumergirse en el mundo dickensiano, contando la venida a menos del joven
Capuchino, otrora hijo de uno de los caballeros de la Mesa Redonda y denigrado
a simple ladronzuelo que debe buscarse la vida como soldado a las órdenes del
terrible Boca de Oro. Una historia plena de influencias literarias de la novela
de caballerías, pero que logra encontrar un camino de originalidad sorprendente
al jugar con los recursos y formas del relato victoriano, en un devenir
constante entre Oliver Twist y Steinbeck. Un atrevimiento argumental que permite
contemplar con indulgencia ciertos golpes de irregularidad, sobre todo si
añadimos el desparpajo gráfico con el que trata la obra. Seguidora fiel del
estilo de Sfar (no en vano ha trabajado en la animación de Petit Vampiro), se permite
licencias tan extravagantes a priori como mezclar el impacto cromático del
pop-art más propio de autores como Pellaert con el estilo de niños de ojos
grandes del manga o, incluso, versiones irónicas de referencias publicitarias
tan obvias como los Little Pony.
Audacias e insolencias sumadas para lograr un atractivo indudable,
donde los adjetivos original, sorprendente, descarado o innovador aparecen a
cada página. Una serie a seguir.
FICHA TÉCNICA
CAPUCHINO 1. EL MAL CAMINO, de FLorence Dupré la Tour.
Norma Editorial. Cartoné. Tamaño: 17x24. 120 págs. Color. PVP: 17€