DDT

Publicar un comentario

diciembre 2007

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            

« Nuevas tecnologías y tebeos | Inicio | Los tebeos valencianos: de la república al franquismo »

19 octubre, 2007 - 08:57 - EP3

Terroríficos

El género de terror siempre ha sido una de las pruebas más complejas para los autores de historieta. La dificultad de imponer un ritmo y tensión al lector convierten la labor del dibujante en una especie de colosal reto. Debe sustituir la música, el ambiente y los efectos de sonido con los que una película logra meter al espectador en la película por elementos mucho más sutiles y sugerentes, jugar con la psicología, con la inquietud y la extrañeza. Quizás sea imposible que leyendo un tebeo nos llevemos el clásico susto de la scream queen de turno, pero puede ser que vaya mucho más allá, que nos produzca ese sudor frío que nos acompaña durante horas, quizás días... o toda nuestra vida.
Quizás por esa dificultad, o quizás porque el cine había ganado la batalla en los últimos años (que  no la guerra), desde la época de Creepy apenas habían llegado revistas de terror al mercado español. Pero las cosas van cambiando y si hace poco era la editorial Diábolo la que anunciaba la publicación de la revista de historieta y narraciones de terror de Cthulhu, ahora la noticia viene desde la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, que ampara el nacimiento de INTERZONA, una publicación dedicada íntegramente a la historieta de género fantástico, del terror a la ciencia-ficción, y que contará en su primer número con las colaboraciones de Paco Alcázar, Félix Díaz, Mauro Entrialgo, Chema García, Alberto González Vázquez, Carlo Hart, Kano, Miguel Ángel Martín, Hernán Migoya, Miguel B. Nuñez, Jesús Palacios, Jorge Parras, Pepo Pérez, Sergi Puertas, David Rubín, Santiago Sequeiros, John Tones, Carlos Vermut, Sr. Ausente, Elpablo y Jorge de Cascante. Coordinan la publicación Ruben Lardín y Borja Crespo y arrancan con portada del gran  Hideshi Hino, que será homenajeado entre el 27 de octubre y el 3 de noviembre en el marco de la XVIII edición de la Semana de Cine Fantástico y de Terror con una exposición de originales y una retrospectiva de su obra fílmica.
Interzona

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d83451e5fa69e200e54efa567d8833

Listed below are links to weblogs that reference Terroríficos:

Comentarios

Me parecen magnífica estas iniciativas, porque para los incondicionales del género de terror, como es mi caso, lo mejor que podría ocurrir es que salgan adelante y triunfen... Pero te voy a decir más, como autor de género, que esta corriente colectiva fructifique, creo que todo lo que nos puede traer es positivo. La unión hace la fuerza, e históricamente, cualquier corriente cultural de peso, siempre ha sido colectiva, haya sido en pintura, literatura, música. Siempre el esfuerzo en común es más fuerte que el individual.
Ahora bien... eso de que el cine ha ganado la batalla...
Debido a que en España no hay una industria comercial del cómic, cualquier batalla estaría perdida, con cualquier género. Pero es que el cine español de terror ha sufrido las misma situación. Desde el boom de los 70, donde películas como “La noche de Walpurgis” que creo que fueron 1.700.000 espectadores, impensable hoy en día, y que se vendió con éxito en un montón de países, cruzando las fronteras, sólo los esfuerzos individuales de históricos como Naschy, han intentado mantener esa línea. Con el cómic pasó lo mismo en España, hubo la corriente del cómic comercial de los 80, de género, encabezado por Toutain y desde entonces sólo ha habido esfuerzos individuales. Es ahora, a partir de Amenabar, De la Iglesia, Del Toro, cuando se ha creado una corriente de cine de terror comercial, y de calidad, que es capaz de llenar las salas y llamar la atención fuera de España.
Dicho esto, he de decir ¡CUIDADO!, el cómic de terror, como el cine de terror tiene dos influencias maestras, USA y Japón. En ambos casos el tratamiento es bastante claro.
¿Hay que competir con el cine?, ¿Hay que competir con la literatura?, porque siempre se habla de cómic VS cine, pero el terror psicológico creado por la literatura es inalcanzable en el cómic.
He aquí la encrucijada maestra, por un lado el tratamiento exitoso de la imagen en el cine, por otro el tratamiento exitoso de la presión psicoimaginativa en la literatura.
De lo que funciona hay que aprender.
Un cómic no necesitaría el susto para impactar… la niña de la japonesa “The Ring” no da sustos, impacta por su estética. Amenabar no da sustos, crea tensión y magia visual. Por otro lado intentar crear la tensión psicológica de lo que se imagina y no se ve, como en la literatura, sólo es posible al nivel del texto literario en las viñetas.
Es en la combinación de ambos aspectos donde el lector puede quedar impresionado, porque el susto o la casquería es el recurso fácil del cine, pero no el mejor. Hay que impresionar, comercialmente hablando y técnicamente.
Con todo esto voy, a que no creo que sea bueno planteárselo como se plantea actualmente el cómic español de autor, sino como un cómic comercial que busque impactar visual y literariamente al lector, porque sino, se caerá en los mismos errores que se ha caído en los últimos años, buenas reseñas en la red y bajas ventas.
Lo anticipo con tiempo, aún a riesgo de equivocarme, pero es en lo que creo firmemente.
Por otro lado, esto, como siempre digo es sólo mi modesta opinión, no va más allá.
Eso sí, lo digo de corazón, ojalá seamos capaces de crear una corriente y generemos un mainstream de género en España. El tebeo español lo necesita como agua en un desierto.
Un saludo :-D

hombre, mi paginita no es de terror exactamente, aunque a alguien le pueda pareser un horror, jojo!
un saludo trujillo, todo bien con lo de walpurgis? podías haberlo presentao en málaga pa la semana de sine fantástico, joer, así te invitaba a la mil veses prometida caña! ahora, si te pasas, está asegurada!

Pinta bien, al menos el elenco de dibujantes es de auténtico lujo . Aunque no veo a , por ej. mi admirado M. Entrialgo , haciendo una historia de terror.
Esperemos verla pronto en librerías.

Para mí el mejor valor del terror en la historieta es el de la repugnancia, que ofrece la posibilidad de extraviarse ante la contemplación de una sola imagen que contenga o enlace toda la narración. Una concordancia entre el absurdo y lo grotesco que auna realidad psicológica y social.
Eso es lo que yo siento cuando leo tebeos de terror, no son para mí pesadillas sino ensoñaciones. Y me gusta el comentario de Javier Trujillo porque creo que muestra como al trabajar con materiales populares la historia, el suceso, ya queda enmarcado dentro de lo social, lo cultural. Vamos, que no hay como alejarse de la realidad o, incluso, invertirla totalmente para conseguir un buen reflejo de esta.

"pero el terror psicológico creado por la literatura es inalcanzable en el cómic"

Casi inalcanzable. Ahí está Agujero Negro de Burns, que además de ser terror psicológico es muchas otras cosas. O Como un Guante de Hierro Forjado en Seda, de Clowes.

Creo que ambos tebeos juegan con lo que comenta Ismael: "Para mí el mejor valor del terror en la historieta es el de la repugnancia, que ofrece la posibilidad de extraviarse ante la contemplación de una sola imagen que contenga o enlace toda la narración". Estoy de acuerdo, pero vamos, una repugnancia sutil, no sólo tripas y demás. Yo creo que la imagen que más me ha aterrorizado nunca en un cómic es un dibujo de Burns en el que se veía una herida en el brazo de un personaje llena de huevos de un insecto o similar. Y la imagen en Como un Guante del tipo con cangrejos o langostas o lo que fuera en los ojos tampoco estaba nada mal. Imágenes que te llegan al subconsciente, que enlazan con el hipotálamo y la memoria de los terrores de los primeros mamíferos.

Elpablo, por Málaga pasaremos Paul y yo mismo, pero queda un poco de tiempo aún. Así que ya verás como nos tomamos esas cañas, y espero que con Pepo también, que he visto gratamente que colabora en el tema. Me alegro un montón.
Isamel, hay una película, Dark Water, que al revés que en el caso de The Ring, la versión americana, con Jennifer Connelly, es mejor que la japonesa, en mi modesta opinión. ¿Porqué?, porque la americana realiza dos lecturas superpuestas magníficas. La primera, la del género de terror, esa es obvia, construida a partir de la japonesa, quizá un poco más débil. Pero tiene una lectura subyacente mucho más poderosa que la nipona, la social. Jennifer Connelly asume un personaje que desde el principio sufre las consecuencias de un divorcio, con el consiguiente descenso en su nivel económico, lo cual le lleva a mudarse a un barrio de Nueva York que debe de estar aún mas alejado y paupérrimo que el de Queens. A una casa de terror, pero en sus dos lecturas, psicológica y social, porque es terrible vivir en esa casa aun sin fantasmas. La hija dice según la ve, “mama, esta casa no me gusta, me gustaba más la de antes” o algo así. Obviamente, el padre gozaba de mayor nivel económico. Se enfrenta también al aislamiento, porque ha de trabajar, cuidar a su hija, y en vez de tener la ayuda del ex, tiene como casi siempre en estos casos, un adversario. Finalmente habla del amor y el abandono. Me parece una magnífica metáfora social de este tipo de situaciones, que ya digo, sin espectros ya es de por sí terrible. El aislamiento social.

En el caso de 28 días, la violencia salvaje y repugnante se utiliza para construir un mensaje contra el belicismo moderno, y utiliza el miedo que todos tenemos en las situaciones límite, para explicar que del héroe al cobarde se pasa en una abrir y cerrar de ojos.

Así que una obra de buen género de terror, cuenta más cosas que el susto o la repugnancia, sí.

Tio Berni, ¿sabes que pasa?, que la casquería, la repugnancia, es un recurso obvio, pero se está utilizando demasiado fácilmente.
A mi me encanta, como muy acertadamente, Breccia usaba el factor psicológico para evocar profundos miedos, en muchos casos heredados de la niñez, o en todos los casos…
Cuando digo que es inalcanzable, me refiero a que yo nunca he sentido las sensaciones que he sentido con Lovecraft, que cuando lo leía por la noche en mi habitación, tenía una sensación muy real de que alguien me observaba detrás de mi.
Ni en cine, ni en las historietas.
Como es inalcanzable, como bien dice Álvaro, el clímax de música, tensión y susto que se puede alcanzar en el cine.
Pero si creo que se pueden expresar las sensaciones de un erotismo sádico y destructivo, porque con un dibujo si se pueden levantar emociones eróticas y perversas, y también se puede evocar la sensación objetiva del daño y la violencia.
Por su puesto desde mi punto de vista… es decir, desde el realismo gráfico, o incluso el hiperrealismo… lo cual es siempre controvertido entre los más críticos.
¡Pero vaya!, es como yo lo veo, igual estoy errado.
:-D

Cuidado, señal de peligro.
¿Por qué, Álvaro y compañía. tendemos a comparar el terror-cómic con el cinematográfico? No me parece pertinente, es más, cuando los autores lo hicieron (y lo han hecho por sistema, más o menos hasta Alan Moore, que rompió moldes) entonces se ha comprobado que son modos de hacer diferentes: lo que allí funciona, aquí da risa (pena). Quizá el asunto era el general acomplejamiento. Porque por ejemplo, la literatura de terror no se ha abandonado a intentar reproducir los modos cinematográficos. Quizá era, la literatura, consciente de sus propios pioneros, dentro de ella misma: de Poe a M. Shelley, auntores que, con los medios de la literatura y no otros exploraron el terror.
Creo que desde la Cosa del Pantano la historieta ha visto que tiene su propio camino, y obras como el "Agujero" de Burns (bien visto, Berni) demuestran que la historieta puede ser fuente de desasosiegos ilimitados (en el caso Burns, por inaprensibles, no del todo verbalizables).
El espanto de la contemplación, el enfrentarnos a nuestro propio reflejo ("soy un voyeur del horror, no aparto la mirada de esta viñeta malsana") es también una vía propia, muy Japo, además ¿no?, de cómo entender el terror en viñetas de un modo que ningún otro arte narrativo puede lograr.

Pues es que no estoy de acuerdo Sr. Punch.
Por varias razones.
En principio porque, y va a llover sobre mojado, las viñetas están mucho más cerca de cualquier arte visual que literario. Cuando Breccia se lía ha realizar adaptaciones de Lovecraft, en muchos casos realiza relatos ilustrados, que llegan a ser ladrillos.
¿Cuándo triunfa?, cuando adapta relatos más secuenciales y visuales, donde te aplasta con los miedos más profundos, de forma más visual.
En relación con el concepto visual entramos en dos tendencias, a mi modo de ver, la artística y de vanguardia, o la cinematográfica y comercial.
Yo no voy a decir esta es mejor que esa… pero sí tengo claro que el referente visual que tiene la mayoría de los posible “nuevos” aficionados es cinematográfico, es decir, el público que hay que captar es un público con el ojo adaptado al enfoque, ritmo y concepto cinematográfico. No al literario, que no muchos leen en España… y en otros países, ojo, y menos aún les interesa el arte moderno o de vanguardia. En este orden de cosas, a cualquier no fan de cómics en España, le impacta más Corben, por ese estilo, que cualquier otro. El Corben de Mutant World, me refiero.
Cuando hay tal influencia masiva, como la que hay hoy en día con las nuevas tecnologías digitales y cinematográficas, no seguir esa estela puede ser muy artísticamente íntegro (y lo dudo también) pero es poco inteligente desde el punto de vista comercial, y el cómic, es popular y comercial desde su génesis, como el cine, y no como el arte de vanguardia.
Así que no comparto esa opinión, la verdad. :-D

Pues es que no estoy de acuerdo Sr. Punch.
Por varias razones.
En principio porque, y va a llover sobre mojado, las viñetas están mucho más cerca de cualquier arte visual que literario. Cuando Breccia se lía ha realizar adaptaciones de Lovecraft, en muchos casos realiza relatos ilustrados, que llegan a ser ladrillos.
¿Cuándo triunfa?, cuando adapta relatos más secuenciales y visuales, donde te aplasta con los miedos más profundos, de forma más visual.
En relación con el concepto visual entramos en dos tendencias, a mi modo de ver, la artística y de vanguardia, o la cinematográfica y comercial.
Yo no voy a decir esta es mejor que esa… pero sí tengo claro que el referente visual que tiene la mayoría de los posible “nuevos” aficionados es cinematográfico, es decir, el público que hay que captar es un público con el ojo adaptado al enfoque, ritmo y concepto cinematográfico. No al literario, que no muchos leen en España… y en otros países, ojo, y menos aún les interesa el arte moderno o de vanguardia. En este orden de cosas, a cualquier no fan de cómics en España, le impacta más Corben, por ese estilo, que cualquier otro. El Corben de Mutant World, me refiero.
Cuando hay tal influencia masiva, como la que hay hoy en día con las nuevas tecnologías digitales y cinematográficas, no seguir esa estela puede ser muy artísticamente íntegro (y lo dudo también) pero es poco inteligente desde el punto de vista comercial, y el cómic, es popular y comercial desde su génesis, como el cine, y no como el arte de vanguardia.
Así que no comparto esa opinión, la verdad. :-D

"Dark Water"... apunto junto a un asterisco en mi libretita. También apunto el título de este post, la fecha y su signo positivo.

Javier, creo que de mi texto sacas que piense que el modelo literario sería más válido como referente para el cómic de horror. No, no digo eso, digo que, igual que la literatura no necesitó de referentes, sino que supo entender sus posibilidades expresivas propias (bueno, lo supieron los escritores :P), en el cómic los autores deben entender que es suficiente con las posibilidades DEL PROPIO MEDIO historieta para llegar a transmitir terror. y quizá, por ser un medio con sus propias características, ese terror operará desde fundamentos diferentes a los que emplea el cine (o la literatura)
Evidentemente si un tebeo de horror acude a ladrillazos de texto pensando que la salida está en literaturizarse, meterá tanto la gamba como si se quiere mirar en trucos cinematográficos. Eso, insisto, creo que es el meollo: encontrar el terror con recursos propios del cómic, no del cine, la literatura, o la pintura. Y no compararlo a esas otras artes :)

"s" era yo, punch

El único inconveniente de los tebeos frente al cine, creo yo, puede ser el mismo al que se enfrenta la lectura: que es un acto solitario, una especie de destierro egoista del que se puede regresar en cualquier momento. Sí, es enriquecedor y se puede llegar a participar de muchas cosas que a lo mejor nunca hubieras conocido de otra manera. Pero es que salir de la manita del cine o perder la identidad en un simple paseo mientras esquivas y eres esquivado por peatones da mucho gustirrinin.

Yo pienso que es obvio que el terror cinematográfico no puede trasladarse correctamente al comic, porque el lector no se ve obligado a seguir el camino que le dicta el autor, me explico. El comic sólo puede guardarse golpes de efecto al pasar la página, y tampoco es un impacto que pueda describirse como sobrecogedor si no lo acompañamos de otros estimulos sugestivos.

Dentro de una misma página tienes una visión global de las viñetas por lo que es muy dificil sorprender con un susto típico de película.

De las atmosferas, mejor no hablar, porque el comic al ser imagen estática, no puede competir con lo narrativo (tú te inventas tu propio horror) ni con el cine (te guiamos de forma que no tengas escapatoria)

Creo que la forma más aceptable de terror en el comic(como algunos ya han explicado aquí) es a través del desasosiego, de jugar con lo visualmente molesto, creando obras mucho más estimulantes para mi entender que el camino vacío hacia el que se ha encaminado el cine de terror, precisamente dando de lado lo psicológico en pos del sustito fácil.

Espero que la revista pueda encontrarse pronto (¿hay fecha de salida?) en todas las librerías de España, y no se quede sólo en el ámbito del festival...

Pues entonces sí, Sr, Punch.
Lo que pasa es, que al final, como en cada época, las artes no son estancas. Quiero decir, que el renacimiento es integral, el barroco también, el surrealismo… en fin todas. Y esta época es muy visual y efectista, creo yo. El arte ahora ya no es pictórico, sino videodigital, el arte moderno actual, digo.
Respecto al lo que dice Ismael, quizá ese acto exógeno y colectivo ocurra en un cine, pero no en la literatura que es muy privado, o cuando te llevas el DVD a casa. Y con el DVD, la secuencialidad del cine ya no es sólo lineal, pues lo puedes parar y volver a mirar, el flujo está en tus manos, de hecho, la interactividad es algo que se busca hoy en día desesperadamente como valor añadido, y el tebeo es privado e interactivo 100%. La privacidad de la lectura, en el caso del terror es casi mejor. No es lo mismo leer a Lovecraft sólo en casa, de noche, que rodeado de gente al mediodía. Lo veo análogo al tebeo. En el cine es más el susto y la sorpresa, como en la comedía la risa, la que juega con contagiar al grupo. Así que el susto y la sorpresa no opera casi en un tebeo.
Esto me lleva a otra reflexión, que hablaba yo en una ocasión con Álvaro. Es un hecho que hay que tener muy en cuenta. Yo, y creo que todos los que tenemos tebeos, hacemos una primera lectura, muy lineal y secuencial, sí. Pero la cosa no se queda ahí. Después se lee en muchas otras ocasiones, más o menos distanciadas en el tiempo, y queramos o no, como en una película, nuestra mente anticipa la visión de la consecución, sea a nivel consciente o subconsciente. En esa anticipación, la página ya no se ve como una secuencia lineal, sino como un todo, página a página. Se recrea cada viñeta visualmente o cada página como un completo de imágenes, porque ya las conocemos. Y es en las siguientes lecturas donde probablemente nos vaya deslumbrando una obra. O decepcionándonos. A mí me parece que la composición completa de la página es tan importante como la narrativa viñeta a viñeta, porque después de la primera lectura, cada página es comprendida en su conjunto. En ese aspecto Toppi o Caza lo dejan bastante claro. Respecto a lo visualmente molesto… claro que es el recurso, pero también en el cine, igual que la atmósfera. A ver, hay cine como “la matanza de Texas”, visualmente muy molesta, que a mí no me convence y cine atmosférico tipo “al final de la escalera” que sí me convence. Una la ves una vez, y ya no te sorprende más, y la otra la puedes ver 5 veces, y cada secuencia, ya anticipada y por tanto no sorpresiva, te maravilla cada vez más, en eso se coincide con el cómic. Creo que una secuencia como la ducha de Psicosis, que consta de unos 80 planos de montaje, se podría llevar con éxito a las viñetas, en una doble página o dos, estirándolo al estilo manga. De todas formas cuando yo evoco al estilo cinematográfico quizá no me explique bien. Me refiero a un estilo no que intente emular los fotogramas de una película, sino que juegue con lo que en el cine visualmente ha funcionado. Y me refiero a por ejemplo, que cada vez que lo veo me impacta, esas páginas de Alex Ross en Kingdom Come, cuando el espectro penetra en la iglesia, y el predicador queda deslumbrado por la aparición. Olvidémonos del contexto superheroico, olvidémonos de todo excepto de esa doble página. ¿Hay alguien que haya plasmado de esa forma la estética de la América gótica como él en esa doble página?, la América del terror tradicional de Nueva Inglaterra. Miro y remiro esa doble página y me digo, este hombre podría plasmar obras góticas como nadie. Pero no lo hace, ¡qué pena!. Si, vale un tebeo son muchas más páginas, ya lo sé, pero como realizador, cuando uno ve un instante así plasmado, imagina lo que podría ser una obra completa así tratada. Otro ejemplo, para no hablar de extranjeros, que en España los hay muy buenos. Mara de Enric Sio, es visualmente fascinante, hay muchas evocaciones a Psicosis, por cierto. Aún cuando el guión es muy opresivo e incomprensible a veces, tiene una atmósfera visual realmente buena. Ese modo frente a dibujo tipo… Munch, que se basaría en impactos expresivos, que en pintura como imagen única funciona, pero que en cómic a mí no me funciona. A eso me refiero.
Me cuesta explicarme bien, vaya.

Con permiso, mi visión del tema:

http://www.crisei.blogalia.com/historias/13704

Esta noche, Purita Campos en Miradas 2, a la 1 de la mañana en La 2.

Ah, y a partir del lunes, en la web del programa.

¡Vaya, a la 1 de la mañana...! algo es algo.
Ya me imagino RM, que no fue muy bien acogida esa conferencia.
El problema es, que estamos quizá confundiendo qué esperamos al leer un cómic. Digamos, parecido a ir a un evento de terror real, donde te pudieran hasta hacer daño, y luego pensáramos que en el cine sino te salpica la sangre, ya no te impacta, ya no hay terror. O esperar que todo sean ya snuf movies, para subir el nivel de brutalidad real. Creo que hoy en día la busqueda desenfrenada de sensaciones a creado tópicos bastante vacios.
El terror literario no tiene sonido, ni música, ni sustos, te cuenta una historia inquietante a veces, sobrenatural casi siempre. Y tu controlas el flijo de la lectura, y si es bueno, lo devoras.
El terror del tebeo, no tiene porque asustar, sino contar una historia inquietante o sobrenatural. Sería como pensar que una historieta sentimental, como no tiene una música emotiva, ya no va a tener impacto. Son plenteamientos distintos. El Frankenstein cinematorgráfico clásico no da miedo, ni el drácula, porque para eso habríamos de vivir en la sociedad victoriana y religiosa en que se gestó, con sus miedos y sus supersticiones. Con el cine erótico pasa igual, para que impactara tendría que estar reprimido en el subconsciente colectivo. ¡Vaya! a mí de Ring no me causa más miedo que Breccia, ni ansiedad, cuando era chaval sí me pasaba, pero no ahora. Lo que se valora por los incondicionales es la grandeza, la creatividad y la genialidad a la hora de plasmarlo, en mi modesta opinión. Y quizá estamos confundiendo suspense con terror, en su concepción clasica. No veo que tenga que reducirse el cómic a la ensoñación, es más, tradicionalmente, el dibujo a sido la fuente erótica explícita más potente. Más que la escultura incluso, ahí están todos esos manuales eróticos asiáticos. Con el terror sobrenatural también, ¿porque no?. Tiene más fuerza un viejo grabado medieval de demonología que cualquier foto actual. El problema es que hay que introducirse en esa imaginería irreal aún sabiendo que no es cierta. Quiero decir, que miedo me dan los informativos con la guerra de Irak, que es algo real, con el Drácula de Coppola no espero miedo, espero grandeza visual en su recreación gótica. Como me produce más estímulo el erotismo sensual que el porno duro. O si veo una peícula sobre gourmets, y ya he comido, no me va a entrar hambre, eso no quita para que me impacte su seducción visual. En fin, que si lo expuso ante una audiencia de admiradores del género, no me estraña que no les convenciera.
Un saludo. :-D

Información...

El INTERZONA costará 6 euritos, una ganga teniendo en cuenta que serán 80 páginas a todos color.

Se podrá conseguir en tiendas especializadas después de la Semana de Terror de San Sebastián, donde se regalará con el abono del festival.

Es la primera publicación de Arsénico Cómics, que edita la revista en co-producción con Donostia Kultura, la Semana de Terror donostiarra.

Dentro de la Semana, hay unas Jornadas de Comic, que consisten en varias exposiciones: HIDESHI HINO, VICTORIA FRANCES, RAQUEL ALZATE, JOSE ANGEL LOPETEGI...

Sr. Borja Crespo, ¿y va a tener continuidad?, imagino que tal y como está el panorama del cómic no es fácil, ni tan repleto de nombres, pero la continuidad sería importante.
Un saludo.

La idea es que tenga continuidad, claro, por lo menos un número al año con motivo de la Semana de Terror donostiarra. Este número lo hemos tenido que hacer a toda pastilla, veremos si, dentro de lo apresurado que ha sido, a vende lo necesario para pensar en varias entregas al año.

Por cierto, TODO es MATERIAL INEDITO...

Prisacom S.A. - Ribera del Sena S/N - Edificio APOT - Madrid [España]