Los dos Manu Larcenet
Hay veces que pienso que existen dos Manu Larcenet. Uno, el obligado por su trabajo de humorista en Fluide Glacial a hacer tebeos que supuestamente sean divertidos de gags encadenados. Otro, que elude ese humor fácil para adentrarse en caminos más difíciles, en historias donde la realidad se pervierte y el humor nace del tratamiento inteligente y brillante. Y buen ejemplo de esta dicotomía son los dos álbumes que se han publicado recientemente de este autor: el primer volumen de Tim Oruno y El azote de Dios, una aventura rocambolesca de Atila el Huno.
En el primero, parte de una premisa con muchas posibilidades, la vida de un niño, hijo de inmigrantes, en los barrios marginales de París, donde debe enfrentarse por un lado a las bandas organizadas y, por otro, a Edukator, el superhéroe que defiende el correcto uso del lenguaje y la corrección ortográfica. Un álbum en el que Larcenet demuestra que sus ideas son originales, pero que fallan cuando debe plantear gags simples. El mecanismo del gag, ese secreto al nivel de la fórmula de la Coca Cola, parece inaccesible para el francés, que debe aprender mucho todavía de genios como Fontdevila o Monteys, verdaderos maestros del gag, de su ritmo y planificación. Al final, Tim Oruno es una obra que se va desinflando a cada página, con pequeños destellos, pero plena de tópicos previsibles y chistes que apenas tienen gracia.
Sin embargo, en El azote de Dios, Larcenet se libera de la opresión del gag y se muestra más suelto y natural, capaz de desarrollar historias mucho más complejas, donde el humor es de largo recorrido, más amargo y ácido, producto de trastocar hábilmente la realidad para crear ficciones alternativas que rozan el surrealismo, como ésta en la que un Atila, ya dueño del mundo, se enfrenta a la inmortalidad y a al mismísimo Dios.
Pese a no llegar a la brillantez de La línea del frente, esta nueva entrega resulta sugerente y atractiva, esta vez dejando el dibujo a un Casanave que, con su dibujo apenas esbozado, violento, se acopla como un guante a esta historia de pesimismo vital que esconde una vitriólica crítica al poder absoluto, tan inútil como inalcanzable.
Dos Larcenets a elegir. Yo, personalmente me quedo con el segundo.
FICHA TÉCNICA
- COMO TÚ NINGUNO, TIM ORUNO 1, de Manu Larcenet. Norma Editorial. Cartoné 48 págs. Color. PVP: 12,00 €
- EL AZOTE DE DIOS, UNA AVENTURA ROCAMBOLESCA DE ATILA, EL HUNO, de Manu Larcenet y Daniel Casanave. Norma Editorial. Cartoné 48 págs. Color. PVP 12,00 €

No estoy del todo de acuerdo. No he leído los tebeos en español, los leí hace un par de meses en francés, así que no puedo opinar sobre la traducción. Pero solo viendo la portada de Nik Omouk, creo que parte de los defectos que le atribuyes pueden deberse a la dificultad de traducir los gags del francés. Se utilizan muchas palabras de argot, que difícilmente tienen equivalente en nuestro idioma, además de términos árabes y magrebíes.
A mí me pareció divertido; no tanto como la mayoría de los de este autor, y sin duda mucho menos trabajado que los de la serie "Aventuras rocambolescas" o "Retorno a la Tierra".
Coincido contigo en que la faceta "seria" de Larcenet es más interesante, pero creo que la otra también merece la pena.
Un saludo
P.D.: Me parece que es mi primer comentario en el DDT... no hay límite de extensión, ¿verdad? :p
Publicado por: Quettaheru | 14/08/2007 10:10:34
Pues a mí el de Atila no me ha gustado. Si en las otras dos "rocambolescas aventuras" creo que sí estaba muy acertado, en ésta la pátina filosófica me parece que no termina de cuadrar con el aire de humor que intenta darle. Vamos, que la mezcla no mezcla.
Publicado por: Cisne Negro | 14/08/2007 11:42:18
El que vale, vale. Y el que no, hace crónica social, que siempre tiene buena crítica.
Publicado por: Mt | 14/08/2007 11:52:01
Incluso obviando la traducción, Tim Oruno es muchísimo más divertido que El Azote de Dios. Se le cuela algún chiste fácil, pero no siempre es así, tiene varios momentos brillantes. El azote, por otra parte, es un flotador ya desinflado. Solo me pareció medianamente digerible, e imagino que porque mi último Larcenet había sido el Robin de los bosques ese infame. Las dos primeras Aventuras Rocambolescas eran brillantes, originales, coherentes...
Ésta carece de esa chispa y de esa originalidad genial, y apenas llega ni a decente.
Publicado por: Darius | 15/08/2007 2:16:47