DDT

Publicar un comentario

diciembre 2007

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            

« Novedad de Agosto de Ponent Mon | Inicio | Novedades de Norma Septiembre »

25 julio, 2007 - 22:32 - EP3

La vida

Nacho Te despiertas por la mañana, luchas con las sábanas que se pegan como lapas, te duchas como buenamente puedes, te tomas ese café hirviendo, te quemas la lengua, te vas al trabajo, soportas el atasco nuestro de todos los días, fichas, pasas tus horas reglamentarias en un trabajo que te da un sueldo con el que, a duras penas, llegas a fin de mes; paras para comer, lo de siempre, el menú del bar, vuelves al trabajo, te aburres mientras luchas contra una modorra provocada por una inexistente siesta, sales del trabajo, vuelves a pelearte con los mismos del atasco de la mañana, aunque en sentido contrario, llegas a casa, besos de rigor a la familia, pelea familiar, discusión, cena, ves la tele, te acuestas.

Y al día siguiente, otra vez.

La verdad es que, visto así, ese famoso dicho de “la vida es la aventura” resulta de un cinismo repugnante. Si hacemos cuentas, pasamos la gran parte de nuestra vida inmersos en una “trepidante” rutina que permite predecir con exactitud milimétrica qué pasará mañana. Una rutina estable que, muy de tanto en tanto, se rompe con sucesos extraordinarios que pasan a ser recordados como “ese momento que cambió mi vida” y que, en el fondo, son pequeños cambios imperceptibles que en el reiterativo flujo cotidiano aparecen como piedras miliares.

¿Tiene sentido hablar de la vida de alguien? Visto lo visto, uno piensa que el género autobiográfico no es más que un intento de ficcionalización de la vida, de mentira autoimpuesta que busca desesperadamente justificar esa rutina fijándose tan sólo en los momentos más trascendentales, como si éstos fueran numerosos e importantísimos. Sólo hace falta echar un vistazo a la gran cantidad de tebeos publicados con la etiqueta de pertenecer a este género para darse cuenta de la coincidencia absoluta en esta tesis. Son autobiográficos, cierto, pero sólo hablan de los “grandes momentos”.

Aunque me van a permitir que me congratule de haber encontrado una curiosa excepción, un tebeo que, simplemente, habla de la vida, de la de verdad: Autobiografía no autorizada, de Nacho Casanova.

Nacho, Nachete, ha logrado una hazaña reservada sólo a unos pocos elegidos: retratar fidedignamente la vida. Las historias que componen el álbum son un perfecto testimonio de esa vida diaria, de esa extraña unión de rutina y excepción, de lo cotidiano y lo extraordinario. Desde la conversación más insustancial con un amigo a una pelea con un vecino, pasando por el momento en que una relación se rompe. Es una mezcla compleja y difícil de encajar, pero que Nacho consigue trasladar al lector con la única herramienta posible para fotografiar la vida: la naturalidad. Sus historias tienen ese algo indefinible que nos hacen sentir que son verdaderas, que son verdaderos “trozos de vida” congelados en el tiempo que va entre las viñetas. Un ignoto ingrediente que consigue que la ecuación funcione, que despierte no nuestro instinto más voyeurista, sino aquél que nos identifica y hermana con el autor, un sentimiento que nos dice que también nosotros hemos pasado por ahí.

Una labor complicada y difícil, para la que ha tenido que despojarse de todo su bagaje anterior. Ha dejado de lado sus intentos de narrar de forma arriesgada y sesuda, de inventar nuevos recursos o de ser obligatoriamente original para quedarse sólo y exclusivamente con sus ganas de contar historias. Un desnudo narrativo que le permite abordar sus historias con el magisterio de la sencillez, sintetizando y consiguiendo una fluidez en la historia como nunca ha tenido antes. Un valor obligado si quería conseguir su difícil objetivo de contar ese cúmulo de contradicciones que es la vida, compleja a la vez que simple.

Autobiografía no autorizada no es, posiblemente, una obra maestra. Pero es un buen álbum de historieta y, sobre todo, un pedazo de vida. De la vida de verdad.

Ficha técnica

Autobiografía no autorizada, de Nacho Casanova. Bang ediciones. Colección chispa. 128 páginas – rústica cosida – 16,5 x 22 cm – blanco y negro - 12 euros

Avance en la página de la editorial

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d83451e5fa69e200e3981b764a8833

Listed below are links to weblogs that reference La vida:

Comentarios

Pregunta: ¿Hay algún motivo para que este cómic y el anterior (ambos de autores españoles) no tengan puntuación númerica?

Sí, me estoy replanteando lo de las puntuaciones. Hace poco un amigo me comentó en un mail una serie de razones muy argumentadas para quitar lo de las puntuaciones numéricas y, de momento, me lo estoy replanteando.

Yo voto por la vuelta de las puntuaciones numéricas, aunque ya conocemos sus inconvenientes , mi opinión es que tienen ventajas incuestionables ( facilitan poder "situarse" rápidamente ). Naturalmente, no sustituyen el comentario crítico y razonado. Lo complementan.
Propongo una votación orientativa ... a ver, mojarse, lectores.

Vale, pues es que yo también creo que puntuar es desacertado.
Ya que cada obra es única, y cada autor original en sí mismo, puntuando se establecen inexorablemente comparaciones que no son adecuadas.
Yo creo que con un análisis serio y bien argumentado, como ocurre en tu caso, Álvaro, el lector recibe una magnífica información para hecerse una idea de cómo es la obra, y lo que a tí como lector con criterio formado y cultivado te ha transmitido, tanto en sus aspectos buenos como en lo menos buenos.
Ademas, las puntuaciones aquí han sido recurrentemente mal interpretadas, y así la más baja era interpretada como "mala", y no como "aprobada".
Lo importante es analizar en profundidad y argumentarlo bien, que es lo que no sabe hacer todo el mundo. Puntuar, eso sí lo hace cualquiera, y siempre se acaba por interpretar mal.
Y mejor obligar a leer el análisis profundo y completo, que no basarse en una rápida subida o bajada de pulgar al estilo romano. Eso me parece más rápido pero menos serio, la verdad.
Un saludo. :-D

estimado Sr Pons,
de nuevo, gracias por sus recomendaciones, ya he empezado a leer ayako, de osamu tezuka.
es increible la oferta de manga de calidad a bajisimo precio aqui en japon. de hecho, un tomo de ayako cuesta menos de un euro en algunas librerias. "barrio lejano" de taniguchi jiro puede conseguirse a 0,75 euros el tomo. sin embargo, es decepcionante comprobar que en japon no existe la misma diferenciacion entre manga de calidad y manga abiertamente comercial que hay en europa. es dificil por lo tanto guiarse, a la hora de descubrir nuevos titulos. existe, claro, clasificaciones de genero, pero no es igual.
a medida que conozca mas el manga japones, me gustaria corresponder con ud para comentar mis impresiones.
gracias.

0,75€!!!!
Me voy pa' Japón, ya... :)

Puedes escribirme en cualquier momento:
alvaro.pons@lacarceldepapel.com

Un abrazo

A ver...a ver...a ver qué he leído yo aquí... ¿a qué se lía otra vez?

"sin embargo, es decepcionante comprobar que en japon no existe la misma diferenciacion entre manga de calidad y manga abiertamente comercial que hay en europa."

Ojo, que la apreciación personal de Alejandro me parece muy coherente, desde su punto de vista, pero...

A lo mejor viene a abundar en mi planteamiento continuado de los males que padecemos.

1) Que calidad en España se disocia de "comercialidad", grave error.

2) Que parece que en los países donde no existe esa diferenciación tan subjetiva, la industria de la historieta es muy potente. Obviamente, si en Japón los criterios entre buenas y malas obras son muy diferentes a las nuestras, y nosotros no tenemos ni la industria, ni la masiva cultura de este arte que ellos tienen... ¿a ver si es qué vamos a estar aquí, todos nosotros muy sesudos, equivocados de medio a medio?
¿A ver si va a ser mejor cambiar un poco nuestros criterios de bueno y malo, que hasta ahora sólo han dado resultados culturalmente muy elitistas y poco rentables, y nos plamteamos de una vez que una buena obra es una obra que llegue a captar masivamente al publico?, que esa es la vocación primigénia de este arte, ser popular y masivo.
¿O vamos a seguir el camino del arte moderno?
La verdad, igual nosotros "sabemos más de mangas de calidad", pero yo prefiero los resultados del criterio de los japoneses, aunque no "sepan" diferenciarlo como nosotros.
Álvaro, puede que si vivieras en Japon, tus conceptos cambiaran un poco, inundado por otro punto de vista.
Un saludo.
:-D

A ver...a ver...a ver qué he leído yo aquí... ¿a qué se lía otra vez?

"sin embargo, es decepcionante comprobar que en japon no existe la misma diferenciacion entre manga de calidad y manga abiertamente comercial que hay en europa."

Ojo, que la apreciación personal de Alejandro me parece muy coherente, desde su punto de vista, pero...

A lo mejor viene a abundar en mi planteamiento continuado de los males que padecemos.

1) Que calidad en España se disocia de "comercialidad", grave error.

2) Que parece que en los países donde no existe esa diferenciación tan subjetiva, la industria de la historieta es muy potente. Obviamente, si en Japón los criterios entre buenas y malas obras son muy diferentes a las nuestras, y nosotros no tenemos ni la industria, ni la masiva cultura de este arte que ellos tienen... ¿a ver si es qué vamos a estar aquí, todos nosotros muy sesudos, equivocados de medio a medio?
¿A ver si va a ser mejor cambiar un poco nuestros criterios de bueno y malo, que hasta ahora sólo han dado resultados culturalmente muy elitistas y poco rentables, y nos plamteamos de una vez que una buena obra es una obra que llegue a captar masivamente al publico?, que esa es la vocación primigénia de este arte, ser popular y masivo.
¿O vamos a seguir el camino del arte moderno?
La verdad, igual nosotros "sabemos más de mangas de calidad", pero yo prefiero los resultados del criterio de los japoneses, aunque no "sepan" diferenciarlo como nosotros.
Álvaro, puede que si vivieras en Japon, tus conceptos cambiaran un poco, inundado por otro punto de vista.
Un saludo.
:-D

Ya te lo comenté una vez Javier:
Es perfectamente compatible mantener unos criterios personales "elitistas" (y ojo con el término, es sólo para entendernos) y, sin embargo, defender también ñla necesaria existencia de un tebeo comercial para la industria. No es excluyente y, evidentemente, no precisa que uno deba cambiar sus creiterios.

A mí no me gusta Naruto, me interesa mil veces más Taniguchi o Tezuka, pero eso no quita que considere que, cuanto más venda Naruto y similares, más posiblidades y espacio hay para que se publiquen obras que a mí me interesen. Si a las editoriales les va bien, a mí como lector me puede ir bien.
Pero eso no implica que haga la traslación automática entre "best seller" y calidad. No tienen porqué ir unidas... ni desunidas, aunque la industria nos haga pensar que sí. Por desgracia, los mecanismos de producción industrial en cine y también en tebeo favorecen la disolución de la autoría, en productos asépticos hechos para vernder, que no aportan más que la enésima reptición de un esquema. Ahí tienes el caso francés, donde hay centenares de series que son calcos exactos una de otra. La ventaja es que en una producción tan masiva, siempre hay un pequeño porcentaje de obras valiosas... aunque sean comerciales :) .
Otro problema es el impacto sobre los autores españoles...

A ver, lo que quiero decir es, y ciertamente no lo sé, si Taniguchi o Tezuka en Japón venden un montón, que puede que sí, y si a efectos populares y de aficionados, allí no se establecen esas diferencias en criterios de calidad vs comercialidad como aquí. Es decir, que esas obras sean consideradas igual de buenas y comerciales que las demás. Igual por eso sólo se las clasifica por géneros. Creo que su concepto estético y cultural es distinto.

En España, las NGs de género suelen ser muy poco apreciadas por la crítica, y si son de fantasía heroíca no te quiero ni contar. Y las que mal llamamos "de autor", porque aquí prácticamente todo es de autor, suelen estar consideradas como de calidad, ya de por sí, por el medio para contar la historia, eso que se ha dado en llamar historias de la vida real (también mal llamadas, porque no por estar ambientadas en el presente y con supuestos personajes reales la historia ha de ser "real y creible").Y eso a mí me parece un grave error y una barbaridad.

Trasbasándolo a nuestro cine, para explicarme, se tienden a realizar, a subvencionar, y a considerar más las películas con esas temáticas, y de fondo sociointelectual, frente a las películas de género y fantasía.
Muy bien. Pues luego aparece "El laberinto del Fauno", y queda claro que con el género de fantasía se puede contar una historia llena de sensibilidad y crudeza, con una puesta en escena en el que los efectos y la magia son magníficos, llena de violencia, pero también de poesía, y además, enmarcada en un momento histórico relevante y cercano, que para mí, explica muchas más cosas en el aspecto sociointelectual de lo que pasa hoy en día, que la mayoría de las otras películas. Y su lenguaje visual tiene mucho más potencial para llegar al gran público que esas otras de "la vida real".
Es decir, género, con calidad y comercialidad.
Pues ese es el camino.
Porque el del "elitismo" no es popular y este arte es vocacionalmente popular. Si un estilo en este arte no llega potencialmente a cumplir con esos dos criterios, ese camino no es la vía para crear una industria frutífera de buenas obras.
Yo creo que no nos podemos permitir el lujo de ser "elitistas" en este medio en España, porque no hay "élite" que valga, a menos que los progenitores del artista sean ricos. Pero además, ese "elitismo" es la negación de este arte. Y así nos va.
No creo que estemos siguiendo los pasos de los países que han generado esas industrias con todas sus obras.
¿Cómo se puede despreciar un género tan maravilloso como la fantasía, con el potencial popular que tiene?
Yo no lo entiendo.
Un saludo. :-D

Yo es que creo, javier, que partes de un error básico: presuponer que el genero de fantasía heróica es el que mejor funciona y le tiene que gustar a todo el mundo. Yo no lo creo así, igual que no creo que lo sea el costumbrismo. Tiendo a creer que cada quien es cada cual y que hay ima sana diversidad de gustos y tendencias...
Seguro que hay gente que le gusta la fantasía...pero también a la que no.
Yo ya lo he dicho muchas veces: me gustan los géneros (cifi, terror,romántico, costumbrismo-que también lo es-...) pero la fantasía heroica no me funciona, me chirría. Me parece, y no que no suene peyorativo, por favor, un genero excesivamente juvenil y limitado a la épica.

Pero dejando mis apreciaciones personales, cuando me reifero a caracteristicas autorales y a tebeo de autor, me refeiro a que el autoir tenga completo control de su obra. Te pongo ejemplos: La mazmorra, ejemplo de género (de fantasía, por cierto), Isaac el pirata (piratas), Lupus( ciencia-ficción/romántico), Koma (infantil/fantasía)... tebeos de género, pero con una impronta de autor clara, que los diferencia...

En Japón, me temo que pasa lo que aquí. Taniguchi tiene ventas completamente tangenciales y minoritarias (comparadas con lo que puede ser Naruto, Bleach, Death Note, etc), como aquí. EN general el gekiga vende muy poco comparado con las líneas más comerciales. Y allí poasa lo mismo: esas líneas más comerciales parecen todas cortadas por un mismo patrón. Hay decenas de series que parecen casi, casi calcos una de otra. Aunque es cierto que hay excelentes series comerciales, como Monster, 20th century Bous, etc.

SI A LA PUNTUACION
A mí no me parece infantil dar tu opinión y expresarla numéricamente, ¿es que las palabras no se equivocan? Todos entendemos lo que significan los números y es una forma de separar lo que te gusta más de lo que te gusta menos. Personalmente me he guiado por muchas valoraciones tuyas y raramente un cinco me ha desencantado (Terry y los piratas) así que esos me los compro. Los cuatro suelen caer (si hay pasta) y los tres alguno si me suena el autor y me gustó lo que hizo antes. Es una forma práctica y rápida de orientar mi compra y a mí me viene muy bien... si no quieres no pongas nota por debajo del tres, pero en un universo de recursos escasos viene muy bien que un crítico critique y se moje aritméticamente. Ya compraremos nosotros lo que nos apetezca que para eso siempre hay tiempo!!!
Gracias por tus anteriores valoraciones, me han ayudado a ahorrar dinero.
Si vienes por Murcia, te debo una cerveza.

Por cierto: que a mí El laberinto del fauno tampoco me parece tan buena... :)
Interesante, como casi todo lo de Guillermo del Toro, pero le falta algo para redondear sus películas. Sin impactantes visualmente, pero no llegan a cuajar... No sé, creo que se vuelca en exceso en sus imágenes y sus guiones quedan incoclusos, con personajes poco utilizados y líneas argumentales que no van a ningún sitio. En esta película, por ejemplo, ese intento de balancear entre realidad y ficción termina por no casar, por chirriar en algunos momentos. Me pasó lo mismo con El espinazo del diablo, con momentos visuales bellísimos, pero con otros absurdos e incluso aburridos. En general sus películas suelen ser muy irregulares.
Me sigo quedando, de su filmografía, con Cronos, que me parece la más redonda. Y con un maravilloso guiño a Breccia y su Mort Cinder, por cierto... :)

Ya estamos... a mí no me parece que la fantasía heroica tenga que ser el género que mejor funcione, ni siquiera es el género que más me gusta. A ver si esto lo aclaramos de una vez por todas.
A mí me gusta sobre todo el género de terror o la novela negra, que es donde la acción se puede centrar obsesivamente en la psicología de un protagonista, que enfrentándose en solitario a las amenazas y al misterio que le envuelve, genera un caldo de cultivo atmosféricamente muy claustrofóbico y de grandes posibilidades. Dos géneros que permiten además de ese misterio ansiógeno, la puesta en escena de arquetipos sensualmente maravillosos, como son las mujeres fatales o las vampiresas, en ambos casos, con ese magnético erotismo sexual, que como si de mantis religiosas se trataran, te acaban por aniquilar. Y permiten la acción y la crudeza, que si se manejan con cierta templanza y en los momentos adecuados, son magníficos para ir elevando el ritmo hasta el desenlace. Y también la sensibilidad romántica, puesto que son géneros que trepidan entre la sangrienta muerte y el amor incondicional. Y de los dos, el terror aún más. No tiene esos diálogos ácidos de la novela negra, pero sin embargo, permite el uso de ciertos recursos fantásticos y enmarcados en bases históricas y culturales reales… el medievo, el romanticismo, etc.
Además de que puedes transmitir valores universales, con arquetipos de personajes que no precisan ser presentados y explicados en prácticamente ningún lugar del mundo. Todos sabemos qué es un vampiro, un licántropo o un zombi. Y bien manejados, el mensaje universal está ahí. La lucha entre la naturaleza primitiva más salvaje del hombre y su naturaleza más avanzada y elevada, el miedo al sufrimiento y a la muerte y la no aceptación de esa realidad. La descomposición y destrucción sangrienta del individuo frente al amor integrador.
Eso es lo que más me gusta.
Por otro lado, aquí todos hacemos obras de autor ¿no?, yo, y los demás compañeros de los que yo tengo conocimiento, lo hacemos fruto de nuestras ideas originales.
Aquí no hay disolución de autoría, pero tampoco difusión, así que, ¿de qué sirve esa autoría original, si casi no llega a cumplir su destino?
También es lógico que las líneas más ”comerciales” vendan más que otras sea el país que sea. Pero la diferencia, es la valoración conceptual de calidad o no calidad, sólo por ser “comerciales” o no. Creo que eso se debe más a los temas que a las obras o los autores. Y ya me gustaría que los españoles vendiéramos en España el 10% de los menos vendidos en Japón. Cuando hacemos esas analogías estamos haciendo un agravio comparativo, casi esperpéntico, las diferencias son astronómicas. Aquí vamos en bici y allí van en avión.
Respecto a “ El Laberinto del Fauno”, lamento discrepar contigo, me parece magnífica, y no sólo a mí. Buena fotografía y magnífica escenificación (para mi es obligado), una estupenda estructura narrativa que camina por dos sendas paralelas, la de la cruda realidad de una guerra civil (que todos conocemos) y la única válvula de escape que tiene un ser humano para evadirse de esa sangrienta realidad. La fantasía, eso que los niños practican tanto y los adultos nos avergonzamos de disfrutar. Y finalmente, la fantasía y la realidad se entrelazan. No es muy diferente al planteamiento de “El Quijote”. Y por cierto que el marco real de “el Laberinto”, retrata muy bien ciertos aspectos socio-pasionales de una época que ha engendrado esta de ahora. Admirable.
Y viendo sus interpretes… ¿quién podría imaginar a Sergi tan crudamente real o a Maribel Verdú tan sólida en ese registro, donde su llamativa belleza física queda enterrada bajo ese personaje costumbrista y popular? Cuando veo a Maribel Verdú en ese personaje, me evoca a una vieja actriz española, no muy agraciada y de voz muy ronca y cascada, que siempre hacía en los 60 ese tipo de personaje, con un pañuelo negro en la cabeza. No me acuerdo del nombre. Actrices diametralmente antagónicas y sin embargo, el registro de Maribel es análogo. Sin duda, acierto por la apuesta del director.
Cronos, es buena también, pero pierde ritmo, decae en ciertos momentos. Aún así es magnífica, pero no “redonda” para mí.

De todas formas, la fantasía heroica ha producido grandes iconos como Conan.
Y no veo que tenga que ser más infantil que… una obra sobre lo que me pasa cada día. Sobre todo, si el retrato del día a día se basa en el arquetipo del joven actual, que por desgracia, tiende a ser muy infantil por haber estado sobreprotegido en una sociedad excesivamente consumista y superflua.

Y yo te pregunto, vamos a ver.
¿Si yo tomo la biografía y las vivencias reales de un combatiente de nuestra guerra civil (con conocimiento de primera mano), mostrando las anécdotas y sufrimientos en los combates del día a día y después, tras ser derrotado, las dificultades de su integración en la sociedad vencedora represiva de posguerra?
El tema sería visto como un ejercicio maduro y comprometido de la “vida real”. Seguro.
Ahora bien. ¿Y si esas vivencias reales las extraigo de su marco real, y las traslado a un reino de fantasía heroica medieval, pero muestro exactamente igual esas vivencias existenciales de esa guerra y de la posguerra en un reino dictatorial, pero en ese escenario imaginario medieval?
Entonces, ¿sólo por el género sería catalogado de infantil?. ¿Ya no sería creíble y de la “vida real”?.
Pues puede ser Álvaro, que ese mensaje, que en su marco real pudiera ser interpretado como tendencioso y panfletario, en el otro, desapegado de su momento histórico, transmitiera el mismo mensaje pero en una forma universal e intemporal. Y llegara a calar en todos, de un lado y de otro.
Ese me parece también el camino. Por eso me gusta más “Koolau el Leproso” de Giménez, que las demás de este autor.
Para eso existe el género, para mezclar el infinito recurso de la fantasía con el de la transmisión de un mensaje, ¿Eso es infantil?
Yo creo, con todos mis respetos, que estás en un error.
Un saludo, Álvaro. :-D

Sí Javier, pero siguiendo tu razonamiento: sacarlo de su marco temporal... no le da al mensje una pátina de ficción que, en el fondo, lo único que hace es endulzar su mensaje?
Yo soy de los que creo que la realidad es el mayor marco que existe para contar historias. Y no entiendo porqué "universlizarlas". ¿Es menos universal condenar la violencia expresando lo quie ocurrió en Serbia?
A veces parece como si no quisiésemos enfrentarnos a la realidad que nos rodea. Que es la de verdad, la de todos los días. Si me hablan de dictadores...¿por qué no atreverse a hablar del que tuvimos? Por qué llevarlo a la Edad Media.

Y me matarás...pero no soporto Conan... ;)
(Y eso que me ecanta Windosr Smith)

¿Qué por qué es mejor sustraer el mensaje del momento histórico puntual?
Pues obviamente, para elevar la calidad intemporal de la obra.
Para no caer en el panfleto político, línea aún más recurrente y peligrosa que la de las "poses" realistas en las chicas :-D
Para que cuando pasen los años, el marco no corra el riesgo de ser visto como pasado de moda, u obsoleto, como pasa con muchas obras de los años 60 y 70, que fueron muy "actuales y relevantes" y ahora son infumables.
Porque las más grandes obras de todos los tiempos han ido más allá de la anécdota del espacio-tiempo, para centrarse en el fondo del mensaje.
Así "El Quijote", lo puedes ambientar en cualquier época, que lo que describe es el mismo antiguo debate de esas dos naturalezas humanas, la pragmática y la idealista. O las versiones de Shakespeare por parte de Kurosawa.
Porque muchas obras con una intencionalidad clara en su época, como pueda ser "Sólo ante el peligro", que pretendia justificar la caza de brujas del "héroe solitario de la ley" senador Mc Arthy (no me acuerdo como se escribe), con los años, a perdido esa referencia para "sólo" ser entendida por su mensaje universal, el del miedo que sufre un hombre sólo, dejado a su suerte por sus "amigos", y que se enfrenta a sus adversdarios como puede para sobrevivir. Y ese mensaje universal, se puede trasbasar a través del género a la CI/FI, y nos sale "Atmosfera Cero", que es la misma historia. O toma "La Diligencia", que a mí no me gusta el Western, pero estamos en el mismo caso. El western ahí es lo de menos.
Lo que tu planteas para la NG es más bien un género más periodístico o ducumentalista. Pero ese es un camino que suele tener muchos "vicios" narrativos y peligros.
Sobre todo el de la caducidad, y el del proselitismo fácil. Al final, corre el peligro de ser usado como medio propagandístico por la política, como está ocurriéndo descaradamente, en muchos casos, en la literatura.
Y como ya ha ocurrido de hecho con algunas novelas gráficas.
A mi me gusta un arte más desapegado de la coyuntura del momento y más centrado en los valores humanos más universales.
Los fusilamientos del 2 de Mayo de Goya son magníficos, pero las pinturas negras... eso es harina de otro costal. Para un aldeano africano el 2 de Mayo no representa nada, ni siquiera para nosotros ya, pero nadie que vea las pinturas negras deja de reconocer su fondo en la naturaleza humana.
Para mi tiene más valor.
Y finalmente, la ficción no tiene una pátina más dulce. ¿Es dulce "Blade Runner"?, ¿el fin de la existencia y su no aceptación?, ¿la angustia de no encontrar a un "creador" con respuestas?.
Si lo extrapolas, "El amante de Lady Chaterville" es más dulce que las cintas porno, pero sólo por su mayor valor artístico, el fondo es el mismo. La búsqueda del placer sexual esplícito. Y el resultado no es comparable. No en el arte y la forma.

Un saludo. :-D

Se me olvidaba, la realidad es el mejor marco... cuando se conoce realmente esa realidad. ¿Sabes cuantas veces, las obras demasiado centradas en lo que se sabe de esa realidad, pasados los años, se demuestran erroneas y tendenciosas, porque datos ocultos han aparecido dandole un giro a los acontecimientos conocidos?
Sólo con el paso de los años se acaban por ir desentrañando los datos reales de ese momento.
Lo que no es cuestionable, pase el tiempo que pase, es el mensaje de caracter universal e intemporal. Somos los mismos viejos hombres a través de miles de años. Seguimos cayendo en los mismos viejos errores. Como decía Tierno Galván: "ha habido desarrollo, pero no progreso"
Un saludo. :-D

"Es dulce "Blade Runner"?, ¿el fin de la existencia y su no aceptación?, ¿la angustia de no encontrar a un "creador" con respuestas?.
"
Sí, cómparalo con "Las invasiones bárbaras". Y ojo, que me encanta Blade Runner, pero la rudeza y contundencia del mensaje es completamente diferente.

"Lo que no es cuestionable, pase el tiempo que pase, es el mensaje de caracter universal e intemporal."

La teoría es buena javier, pero la práctica demuestra que, pocas excepciones hechas, la universalidad de un mensaje suele reducir su carga a valores básicos, que muchas veces impiden un análisis más profundo, más allá de ese mensaje básico.
Lo que no entiendo es la confusión entre documentalismo y realidad. Puedes hacer una historia basada en hechos reales que sea romántica, épica, reflexiva...e incluso ficción, pero no hay porqué caer en el ensayo o documentalismo. Son dos opciones diferentes.

A mi no me parece dulce Blade Runner, en absoluto.
Y creo que pasarán los años, y el poder de trasmisión de esta película seguirá siendo superior a todas las que sobre ese tema yo he visto. Hay miles de películas, novelas, historias sobre la vida y la muerte, y la no comprensión del porqué de la extinción final, pero los minutos de la muerte del Androide encarnado por Rutger Hauer (estará mal escrito), son los más descarnados y demoledores, a la vez que poéticos que yo he visto nunca hasta ahora. Amén de su excepcional interpretación, comiendose a Harrison Ford en cada fotograma. La puedo ver 20 veces y pasar 20 años, y me sigue trasmitiendo como la primera vez. Desde su inicio, con la música de Valgelis y la pupila, la ciudad y las llamaradas que se elevan, hasta su final, sin el añadido de Hollywood, por supuesto.
Ese camino, a ese me refiero. Ese me gustaría que se desarrollara también en la novela gráfica, con ese estilo cuidadoso en el fondo y la forma de Ridley Scoot.

Al respecto del valor básico vs denuncia detallada, pues siempre será más poderoso el mensaje universal que el localizado y sectorizado, esto es indiscutible, Álvaro. Y no creo que a un chaval de las próximas generaciones le interese la cuestión del genocidio Kurdo en particular, por ejemplo, pero sí la cuestión del genocidio con mayúsculas. Las obras "localizadas" están sirviendo para hacer propaganda política en muchos casos, y no por la calidad del contenido de la obra en sí. Son un ariete más para la pelea ideológica. A mí la verdad, la utilización política del arte no me convence, la transmisión cultural e intelectual de los valores en los que uno cree, sí.
Pero más allá de "la noticia" del momento, que es suceptible de ser manipulada por "unos" u "otros".
Así es como yo lo veo.
:-)

No creo que sea tanto un problema de géneros como de saber utilizarlos y no caer en el tópico.
Que me canso lo mismo de mostrencos con espadas como de treintañeros que les ha dejado la novia.

"El tema sería visto como un ejercicio maduro y comprometido de la “vida real”. Seguro.
Ahora bien. ¿Y si esas vivencias reales las extraigo de su marco real, y las traslado a un reino de fantasía heroica medieval, pero muestro exactamente igual esas vivencias existenciales de esa guerra y de la posguerra en un reino dictatorial, pero en ese escenario imaginario medieval?
Entonces, ¿sólo por el género sería catalogado de infantil?. ¿Ya no sería creíble y de la “vida real”?.
Pues puede ser Álvaro, que ese mensaje, que en su marco real pudiera ser interpretado como tendencioso y panfletario, en el otro, desapegado de su momento histórico, transmitiera el mismo mensaje pero en una forma universal e intemporal. Y llegara a calar en todos, de un lado y de otro.
Ese me parece también el camino. Por eso me gusta más “Koolau el Leproso” de Giménez, que las demás de este autor.
Para eso existe el género, para mezclar el infinito recurso de la fantasía con el de la transmisión de un mensaje, ¿Eso es infantil?"

KOOLAU EL LEPROSO no es de fantasía heroica, ni está despegado de su lugar y contexto histórico, ni está ambientado en ningún escenario imaginario. Está situado en el contexto donde Jack London la situó, es decir, en la Polinesia tras la colonización del hombre blanco. La adaptación de Giménez (con el lógico trasvase al lenguaje cómic, magnífico y vanguardista en su momento) es bastante fiel a London, por cierto.

Siento no haber estado presente estos días para comentar, pero es que he estado perdido por los Picos de Europa, más concretamente por Somiedo (Asturias), y cuando digo perdido, es sin ordenador ni móvil... perdido. Pero no como esos de la isla, que yo sí sabía porqué estaba allí. :-D

Es verdad Carlos, la cuestión es el manejo creativo, no el género. Muy cierto.

Pepo... ¡tú fiel a tu línea, hala, al ataque!. je, je.
Claro que Koolau es esplícita respecto al fondo histórico y literario. Y no es fantasía. Sólo era un ejemplo para Álvaro del mensaje universal. Me da que tú debes ser un poco más joven que yo y que Álvaro. El tema de ese ejemplo ha de ubicarse en la España de la transición. Mientras Giménez publicó obras como Paracuellos y las tres Españas aquellas, que exponían una situación social localmente muy crítica, sin embargo, tanto Hom (esta sí de fantasía) como Koolau, expresaban la misma idea de lucha por las libertades deslocalizándolas de nuestra coyuntura de entonces. A mí me parecieron más notables y magistrales (y aún hoy, y ojo, vanguardistas pero bien construidas, con rigor y mucho oficio detrás, amén de ser géneros, de acción una, y fantasía otra) que Paracuellos o España Una, Grande, Libre... porque en estas últimas, el fondo se desacreditaba algo con la plasmación panfletaria en su forma. Iba por ahí. Es lo mismo que lo de "Solo ante el peligro" y el senador Mac Arthy, el de la caza de brujas. Ahora sólo se ve el wenster, pero en su contexto temporal, la película tenía otras concomitancias. Pero vamos, si llego a saber
que no se entendería lo de Koolau en relación a su época de difusión, me habría limitado a citar Hom (basada "En el lento morir de la tierra" de Brian Aldis, ya lo digo yo antes que tu lo puntualices) que sí es fantasía o mejor dicho, CI/FI.
Bueno... que supongo que se entiende lo que quería decir.
Un saludo a todos :-D

Una última pregunta, sólo una.. a propósito de los 80.
Te he leído en “La Cárcel” lo siguiente:

“Para los que no vivieron la época, en un momento dado en este país se llegaron a publicar casi una treintena de revistas, siendo Rocca responsable de las ya citadas y Metal Hurlant, TOTEM Calibre 38, TOTEM Aventuras y Viajes, Vértigo… Revistas por las que pasaron nombres como Moebius, Pratt, Bilal, Goetzinger, García, Manara, Muñoz y Sampayo, Caza, Lauzier…Lo mejor de lo mejor.”

(Por cierto, el apunte anterior vale para Pepo… ya sabes, sobre eso que digo yo respecto a la época dorada del cómic español, la de los 80, esa de la “corta” treintena de revistas que contenían “todo” el cómic español. Una treintena que vendían bastante más de 1000 o 2000 cada mes… incluso 30.000 ejemplares, las más punteras. Mejor que ahora, creo yo)

Pues es que, Álvaro, veo en esa lista un nombre que me sorprende que cites, el de Caza. ¿Es acaso, realmente para ti, uno de los mejores?
Un saludo y éxito en A Coruña.

Prisacom S.A. - Ribera del Sena S/N - Edificio APOT - Madrid [España]