Hace poco La Cúpula
editó Inverosímil, de Jeffrey Brown, en la que el autor contaba su historia de amor con Allisyn desde una perspectiva tan ingenua y sincera que era imposible no sentirse reflejado. La misma editorial publica ahora una obra anterior, Torpe, su primera novela gráfica, con la que inicia lo que se conoce como “trilogía de las novias” y en la que vuelve a plantear la misma temática, pero desde una concepción minimalista. Brown todavía no tiene el pulso narrativo que demostrará más adelante, pero ya tiene esa carga de sensibilidad ingenua que descarga en pequeños episodios de la vida diaria. No se fija en los grandes momentos de la relación amorosa, sino en los pequeños detalles, en esas tonterías que ocurren a cada momento, que nunca recordamos, pero que construyen la esencia de la convivencia. Un día que te encuentras mal, un resbalón y la mala leche posterior, una pequeña discusión anodina, un beso, meterse en la cama con los pies fríos, hablar de intrascendencias… Son esos diminutos detalles que pasan desapercibidos en nuestra vida pero que, inexplicablemente, la llenan. Es la vieja demostración de un tarro aparentemente lleno de piedras pero en el que todavía queda mucho sitio para rellenarlo de arena, de diminutos granos que, en el fondo, son todavía más numerosos que sus parientes gigantes. Brown juega con esa arena, la ordena una detrás de otra y nos la muestra para que veamos todo lo que nos perdemos diariamente.
Ahora, queda esperar la publicación de AEIOU, que completa la trilogía, y no estaría de más que la editorial publicase la divertidísima Be a man, una reescritura en clave paródica de Torpe, donde se ríe de sí mismo sin ningún complejo y con mucha inteligencia.
estoy haciendo un trabajoo sobre torpe y me resulto interesante leerLa...
muy buna
Publicado por: Aniitaa | 29/11/2007 19:12:57