29 septiembre, 2007 | 11:24
Todo bajo Control
Ella perdió el control y todo cambió. Por lo menos para Ian Curtis que vio como la pobre muchacha moría de un ataque de epilepsia delante de sus narices sin que él hiciera nada para impedirlo. ¿Pero quién demonios es Ian? Para los que no estén familiarizados con los antihéroes de la postmodernidad, este inglés fue el cantante entre 1977 y 1980 del grupo de punk rock Joy Division. Y también es el personaje principal de la película ‘Control’, del fotógrafo metido a director Anton Corbijn, que se presentó anoche en la sección Zabaltegui del festival.
Una sobria película que acierta en centrarse en la conflictiva personalidad del cantante olvidando los elementos más chuscos del biopic como pueden ser las ínfulas generacionales (‘The Doors’), las simulaciones más bochornosas (‘Walk the line’), o la banalización (‘Gran bola de fuego’). En ‘Control’ se trata de hablar de un hombre atormentado por su pasado, inseguro en su presente y ultrasensible en sus relaciones que resulta era cantante de un grupo famoso. De ahí que la película se disfrute sin saber que demonios es el punk rock o que los depresivos del barrio de pongan por las mañanas ‘Love will tear us apart’ en el IPOD.
Tal vez sea que la película esté inspirada en la biografía que escribió la mujer de Ian sobre él lo que la hace tan sentida. Tal vez sea la sobria puesta en escena de Corbijn con un blanco y negro demoledor o la contenida interpretación de Sam Riley. Pero lo cierto es que ‘Control’ se acerca a un personaje controvertido con respeto y amor. Mucho amor. >>> Jordi
PD: Gregorio... me pido Pumares.


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