28 septiembre, 2007 | 00:23
Secretos desvelados, y grande 'Padre nuestro'
¡Menuda tarde! Jordi en mitad de la algarabía, las huestes de prensa alzadas contra la manera de convocar a las –mínimas- entrevistas de prensa de Lou Reed, Samuel L. Jackson se despacha en 20 minutos, y grandes películas para la tarde. Y eso para empezar.
Por partes. Comencemos con Berlín. No es el mejor disco de Lou Reed, para que engañarnos, pero un erupto del maestro supera la discografía completa de David Bisbal. A mí, cada vez que a alguien le preguntan ¿Beatles o Stones?, siempre pienso lo mismo: "Por Dios, The Velvet Underground". Es que no hay color. De repente, a los pocos minutos, empieza un chorreo de periodistas… Y algunos han vuelto al final del pase. ¿Qué pasaba?
La respuesta, surrealista: el festival ha avisado con 20 minutos de antelación que Lou Reed daba dos minientrevistas a dos grupos de periodistas de poco más de cuatro de hora. Lo brutal no es ya el poco tiempo de reacción, sino que se ha convocado por móvil en mitad del pase de la película de la que se tenía que hablar (el viejo Lou, al igual que ha hecho en la rueda de prensa, no dejaba salirse del guión). Por supuesto, los dos grupos no han llegado a completarse: en el teatro Principal hay lagunas de cobertura telefónica y otros plumillas tenían el móvil apagado. Y se han pillado un rebote… He visto a Jordi feliz en el documental. Schnabel fue el encargado de la escenografía de los cinco conciertos en los que el neoyorquino resucitó Berlín, y grabó uno de ellos con multitud de cámaras. Merece la pena desde luego, a pesar de la curiosa disociación que hay entre los gestos casi nulos y el rostro pétreo del músico con respecto a su voz, repleta de matices y sentimientos. Sólo en un momento Reed levanta la máscara, y ocurre cuando Antony, que empezó con él como corista y aquí repite la experiencia, termina como solista una canción. Entonces Lou Reed le mira con un cariño infinito, como un padre a un hijo. Devastador.
Casi tanto como Padre nuestro, película que según pasan los momentos gana en la mente del espectador. Un hijo de puta listillo, ladrón y suplantador, un chaval perdido, una prostituta drogadicta y un padre seco de cariño, todos ellos inmigrantes ilegales en Estados Unidos. Se llevó el premio del Jurado en Sundance, y desde ya es la última favorita llegada a la carrera a la Concha.
Entre medias dos ruedas de prensa: la primera, la de Cleaner, apenas alcanzó los 25 minutos y tuvo como protagonistas a un divertido Samuel L. Jackson (que esta noche ha arrasado en el Velódromo) y de compañero, Renny Harlin, director consciente de su papel de comparsa y que ha caído en picado en Hollywood: quién le ha visto y quién le ve. El mejor momento ha recaído en una periodista que ha preguntado sobre la huelga de guionistas que arrastrará a otra de actores a mitad del año que viene. Jackson y Harlin se han zafado como han podido… y la periodista, ahhh, que ayer no sabía nada de la huelga y Jaume Roures se la explicó, hoy ha quedado como una reina. En cualquier caso en Internet hay grandes listados con las películas cuyos rodajes podrían paralizarse si la huelga se lleva a cabo.
La otra rueda de prensa, la de Schnabel y Reed, ha empezado con el mal rollo que os ha contado Jordi, y también ha sido corta y seca. En cualquier caso, no olvidéis que este festival necesita a Julian: es el mejor relaciones públicas de la ciudad y sólo él puede levantar un teléfono y traer a De Niro, Dillon, Gere o Reed.
Para acabar, un secretismo reventado: ayer los de Mediapro no contaban de qué iba el rodaje que estos días dirige Javier Fesser, y sin embargo en Variety podemos leer que se llama Una vida ejemplar, y que es un drama centrado en una familia del Opus Dei. En el listado de producciones españoles que presenta la revista también aparecen Before the fall, una producción de Antonio Banderas ¡de ciencia ficción y con mega meteorito!, o la vuelta de Manuel Gómez Pereira con el drama The hanged man.
Ea,
Gregorio
Espero que mientras yo escribía esto, Jordi hubiera logrado colarse en la fiesta que el cine nórdico daba en Tabacalera y donde se rumoreaba iba a ir Lou.


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