24 septiembre, 2007 | 11:55
San Richard Gere, patrón del Kursaal
A partir de ayer, todos los 23 de septiembre serán considerados en San Sebastián el día nacional de Richard Gere. Menudo baño de multitudes. Por estar, hasta vinieron al estreno Julian Schnabel sin su habitual pareo, su mujer Olatz y dos monjes tibetanos. Tremendo cuarteto folclórico artístico para acompañar al primer premio Donostia de esta edición.
Otro día más en el festival, y otra mañana de resaca colectiva a pesar de que anoche el Bataplán no abriera. Así que la gente expandió sus ganas de juerga por la ciudad en una noche de domingo que parecía viernes. Los directores de festivales, gente curtida en el no dormir y aguantar lo que les echen (ejemplos: Emiliano, de Medina del Campo, o José Luis Cienfuegos, de Gijón, o Ángel Sala, de Sitges), coincidían de gintonics con la fauna habitual de promocioneros, actores felices y prensa canallesca. Lo más comentado: en segundo lugar, que si te sales en mitad de una proyección en el Victoria Eugenia al baño ya no te dejan volver a la sala (como le ocurrió, por ejemplo, a Oti Rodríguez Marchante, del Abc); y en primer lugar, -ahora que se ha ido se puede contar- que una de las actrices que han presentado filme en la Sección Oficial estos días realizó todas las entrevistas televisivas con minifalda y nada más.
No bragas, no tanga. Iban pasando las teles una detrás de otra por el set (los periodistas televisivos –la mayor parte- llevan una cinta betacam, la ponen en la cámara fija que les espera en el estudio para no perder tiempo y tras acabar la entrevista se van con el material) y todas tenían un bonito plano de los bajos. Podría ser un accidente, sino fuera porque el comentario generalizado ahondaba en que ella sabía muy bien lo que ocurría. Al contrario que Carey Lowell, la mujer de Gere, que sí es una señora y se conserva mejor que su marido. Nadie sin embargo ha tenido palabra de elogio para Bizkor, que confirmó su condición de favorito y ayer repitió su título de mejor perro pastor de España. Gracias a su impresionante concatenación de galardones, Bizkor ya es leyenda viva.
¿Y el cine? Hoy la sección Oficial recibe a la estadounidense Aritmética emocional y a la argentina Encarnación. Ayer disfruté del momento antológico en el que las dos jefas de prensa de los respetivos títulos (amigas íntimas, aclaro) coordinaban sus agendas –que daban miedo- para no pisarse. Eso sí es compañerismo, y no el mío. Perdón por el inciso personal, pero me arrepiento de haber abandonado ayer en un bar a mi concuñado: yo tenía que ver la peli de Alyssa Milano esta mañana (jefe, jefe, que sigue igual de impresionante) y mi concuñado –qué sonoridad de palabra, qué regusto a viejos tiempos al estilo Cuéntame- no presenta película hasta esta noche. Me arrepiento, porque hoy su mujer –eso, mi cuñada- me va a matar. Es que encima es su representante. Me voy a esconder en el cine.


Una pregunta ¿solo vas a ver las de la sección oficial? O también vas a Zabaltegui y otras secciones.
Publicado por: vitalidad | 24/09/2007 20:32:13